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¿Cómo afecta la Psicología del color a nuestra web?

¿Qué prefieres el rojo o el marrón? Si hacemos esta pregunta a varias personas, seguro que habrá disparidad de criterios, lo que no cabe ninguna duda es que se fijarán más en una parte que incluya un color llamativo a otra que no tenga ningún tipo de tonalidad. La psicología del color en páginas web es precisamente esto, cómo captar la atención de los usuarios para aumentar las tasas de conversión.

Definición e historia de la psicología del color

La historia de la psicología del color empieza con Aristóteles cuando los clasifica por primera vez, y continúa posteriormente con Leonardo da Vinci, quien los aumenta con la inclusión del negro y el blanco. Desde ahí, fueron evolucionando hasta que Wolfang Goethe fue el primero que empleó la palabra «psicología del color» dentro de su célebre tratado «Teoría del color«.

La conclusión a la que llegó Goethe fue que lo que ve una persona en un objeto, está condicionado por su propia percepción y no solo por las características físicas que pueda tener.

Más adelante, fue la psicóloga alemana Eva Heller quien realiza por primera vez un estudio que relaciona colores y sentimientos en las personas. En él se desprende una interesante conclusión: «un color favorito no puede considerarse como objetivo, ya que el mero hecho de ser favorito implica una subjetividad«.

Otra conclusión que se desprende de este estudio es que la psicología del color depende, también, de la educación social de las culturas. Sin ir más lejos, el rojo se asocia a la pasión y al placer en Occidente, mientras que en Oriente implica peligro.

Cómo afecta a nuestra web

La psicología del color en publicidad se emplea para conseguir captar más la atención de los usuarios. Y esto puede ser perfectamente adaptado a una web.

Pensemos cuál es el objetivo de una web… La conversión. Esa es su finalidad principal. Y esto se realiza optimizando todas las estrategias de marketing con el público objetivo. Y para que entiendas y lo pruebes por ti mismo, déjanos proponerte un reto:

Coge cualquier página que tengas donde haya un botón call to action. Durante una semana, resáltalo en rojo y, a la siguiente, en verde. Una vez hecho el experimento, consulta sus tasas de conversión. Seguro que no son las mismas, ¿a que no? Y es que, la psicología del color en páginas web es un elemento fundamental para optimizar resultados.

Consejos de empleo de la psicología del color

Si has entendido la definición de la psicología del color, ya estarás intuyendo la tremenda importancia que tiene. Ahora bien, ¿cómo y dónde emplearla en nuestra página web?

Hay 4 secciones en una web donde se puede poner en práctica: en su fondo, en los diferentes botones que haya, en los textos y en las imágenes. Haz experimentos, mide sus diversas estadísticas y verás como cambiando los colores son diferentes. Una vez optimizadas, será una herramienta poderosísima que habrá conseguido mejores tasas de conversión.

La psicología del color en páginas web es una técnica muy estudiada por profesionales en marketing digital. Pero es un mundo totalmente subjetivo e individual, y el mismo patrón puede no ser válido en dos casos diferentes. Pero merece la pena estudiarlo, porque el aumento en conversión puede ser muy significativo. ¿A qué esperas para probarlo?